La repetición es el mejor candidato: informes, traspaso de datos, recordatorios, primeros borradores. Un agente con funciones y una automatización deja ese trabajo corriendo solo.
Supervisa la primera semana
No sueltes un flujo a producción el día uno. Revisa salidas, ajusta el prompt y pon un humano en los pasos sensibles: enviar un correo, crear un evento o tocar un CRM.
Cuando el patrón es estable, la automatización se dispara por horario, por un evento o porque tú la lanzas a mano.