Los equipos que sacan partido a Libertadia no tienen un genio en cada silla. Tienen tres hábitos aburridos y eficaces.
Saldo, roles y un cerebro común
Primero, un saldo de equipo con límites por persona. Segundo, roles: quién crea agentes y quién solo chatea. Tercero, un cerebro compartido para que nadie suba el mismo PDF siete veces.
El resto —el modelo de moda, el prompt milagroso— importa menos que esa base.